Asanas de yoga difíciles pueden causar lesiones

Las personas sin experiencia deben evitar las asanas de yoga difíciles; una ejecución incorrecta no solo no aportará ningún beneficio, sino que también puede causar lesiones. Es importante saber las posturas que los expertos consideran más peligrosas.

Si sientes molestias o dolor al realizar una asana, no continúes haciendo yoga. Es posible que tengas contraindicaciones para una postura en particular o que la estés realizando incorrectamente. En este caso, un instructor puede ayudarte.

Parada de hombros

Al realizar esta asana, el centro de gravedad se sitúa en los hombros y los omóplatos, mientras que las piernas se elevan. La columna vertebral, especialmente la cervical, sufre una enorme tensión, lo que puede provocar graves problemas de salud. Algunos maestros aconsejan a los principiantes colocar una manta debajo de los omóplatos, pero esto no garantiza la seguridad. En esta postura, es muy importante no girar la cabeza hacia un lado ni estirar demasiado el cuello.

Asanas de parada de cabeza

Esta postura es peligrosa no solo porque puede causar pérdida de equilibrio, sino también porque ejerce presión sobre los hombros, brazos y cuello. Elevar las piernas y alinear el cuerpo es difícil para los principiantes; los movimientos bruscos y descuidados pueden provocar lesiones. Los yoguis experimentados recomiendan fortalecer primero los músculos involucrados en la postura de cabeza . Las personas con glaucoma y otras afecciones que requieren evitar un flujo repentino de sangre a la cabeza deben realizar este ejercicio con extrema precaución.

Existe un estudio de los aspectos fisiológicos del hatka yoga, cuyos resultados mostraron que uno de los mecanismos de influencia en el cuerpo es la presión hidrostática en varias cavidades durante la realización de asanas.

Postura de la rana

Parece bastante inofensivo, pero no es del todo cierto. Esta asana pone en riesgo el menisco medial y el ligamento cruzado anterior. El riesgo de lesión aumenta con cada intento de llevar los pies hacia los muslos.

Científicos de Reino Unido e India realizaron un estudio conjunto sobre la eficacia del yoga. Los resultados demostraron que el yoga alivia el dolor lumbar y mejora la salud de la columna vertebral.

Postura del guerrero

Durante esta asana, las piernas rotan, manteniendo las rodillas juntas y los pies detrás de las caderas. El peligro reside en que la articulación de la rodilla trabaja al máximo rango de movimiento. Además, el peso corporal crea presión al desplazarse el centro de gravedad. Cualquier postura que implique una rotación máxima de la rodilla puede provocar lesiones.

Un grupo de científicos tras realizar una serie de estudios, concluyó que el yoga puede complementar la terapia estándar para la esquizofrenia. El yoga normaliza el bienestar mental y restablece el equilibrio emocional.

Posturas de torsión hacia atrás

Las asanas que requieren flexionar el cuerpo hacia atrás también se consideran peligrosas. La columna lumbar está en riesgo, ya que soporta la mayor carga. Todos los ejercicios que impliquen flexiones hacia atrás deben realizarse con cuidado, flexionando lentamente primero la columna superior y luego la inferior. Evite inclinar bruscamente las caderas hacia adelante o la cabeza hacia atrás. Los principiantes deben realizar estas asanas bajo la supervisión de un instructor.  

Basándose en los resultados de 37 estudios, los médicos concluyeron que el yoga reduce el riesgo de desarrollar enfermedades cardíacas, fortalece los vasos sanguíneos y normaliza la presión arterial.

Posturas de rodillas

Cualquier asana de yoga que requiera permanecer arrodillado durante un tiempo prolongado puede interrumpir el riego sanguíneo a los nervios que van del nervio ciático a las piernas. Esto puede causar dificultad para caminar y correr, y puede causar dolor. Una presión intensa sobre el nervio ciático puede causar dolor lumbar persistente.

Se ha demostrado que el yoga reduce el riesgo de obesidad.

Parada de manos

Esta postura ejerce una enorme presión sobre las muñecas; necesitas apoyar todo el cuerpo. Si distribuyes el peso incorrectamente y no mantienes el centro de gravedad, puedes lesionarte los tendones o causar lesiones más graves. Entre las asanas peligrosas se incluyen no solo la parada de manos, sino también otras posturas que colocan el peso corporal sobre las muñecas.

El Dr. Singh Khalsa concluyó que una hora de yoga aumenta la felicidad. Esto se explica por el aumento de los niveles de dopamina y oxitocina.

Postura de la cabeza a las rodillas

Al realizar esta asana, una pierna está estirada y la otra flexionada por la rodilla, con el pie apoyado contra la cara interna del muslo de la pierna opuesta. Se inclina hacia adelante, llevando la cabeza hacia la rodilla. La postura parece sencilla y segura, pero mantener la pelvis y las caderas alineadas es difícil, especialmente para quienes no tienen la formación adecuada. La práctica incorrecta y regular puede provocar subluxaciones y disfunción de órganos internos.

¿Sabías?

Investigadores de la Facultad de Medicina de Harvard concluyeron que quienes practican yoga con regularidad experimentan una mayor densidad de materia gris en el hipocampo. Esto mejora la memoria y la capacidad de aprendizaje.

Uttanasana

Esta es una flexión hacia adelante desde una posición de pie. Los brazos están flexionados, con los codos pegados al cuerpo. La postura parece sencilla y no traumática, pero implica estirar los isquiotibiales. Un descuido y una lesión son inevitables. La recuperación de estas lesiones puede tardar meses o incluso años.

El yoga es una cura eficaz para la depresión y la apatía. Las asanas ayudan a despejar la mente de los problemas y a centrarse en pensamientos positivos.

Asanas de torsión

Todas las posturas de yoga que implican torsión son potencialmente peligrosas. La columna vertebral está diseñada de tal manera que una torsión intensa del torso provoca la subluxación de las articulaciones facetarias. Cualquier movimiento brusco que genere un efecto palanca puede provocar lesiones.

Numerosos estudios demuestran que el yoga fortalece las conexiones neuronales y mejora el rendimiento mental.

Vajrasana

Al realizar esta asana, siéntese con la pelvis apoyada en la forma de un cuenco con los pies. El dedo gordo del pie derecho descansa sobre el pie izquierdo, y los talones y los pies están separados. Si no se realiza correctamente, puede producirse una interrupción de la inervación de las piernas y una pérdida parcial de la sensibilidad en los pies.

Antes de practicar yoga conviene consultar con un especialista, ya que existen una serie de contraindicaciones para su práctica.

Dhanurasana

Tumbado boca abajo, lleve los talones hacia los glúteos, sujetando los pies con las manos. Respirar incorrectamente durante esta postura puede causar estrechamiento de la arteria vertebral. Los movimientos bruscos o de balanceo pueden causar lesiones en la zona lumbar y el cuello.

Es muy importante seguir la técnica de realización de asanas, por lo que es mejor que los principiantes practiquen bajo la supervisión de un profesor experimentado.

Hay practicantes de yoga en todo el mundo, y para que la práctica sea beneficiosa, es fundamental seguir algunas reglas. Antes de comenzar las asanas, realiza estiramientos ligeros. Todos los movimientos deben ser lentos y suaves. Estira suavemente el cuerpo, calentando cada músculo.

Combina el yoga con el entrenamiento funcional. Esto te ayudará a fortalecer músculos y ligamentos, reduciendo el riesgo de lesiones.