¿Cómo evitar lesiones y dolores después del yoga?
Lo más importante es no comenzar ninguna actividad física nueva o inusual sin consultar primero con un médico y evaluar sus limitaciones individuales. Por ejemplo, algunas afecciones de la columna vertebral están contraindicadas para el yoga en general o para ejercicios específicos.
Por ejemplo, en caso de artrosis, no se recomienda aplicar carga vertical sobre la articulación afectada, y se recomienda una flexión limitada.
También es importante encontrar un profesor de yoga experimentado y competente, algo que, lamentablemente, aún escasea en Rusia, lo que provoca que los alumnos sufran lesiones y problemas de salud.
Un buen instructor de yoga debe estar familiarizado con los fundamentos de fisiología y anatomía. Antes de comenzar una clase, debe asegurarse de que el principiante no tenga contraindicaciones, explicarle las reglas de cada ejercicio y explicarle las precauciones de seguridad.
Además de una guía competente, también es importante un enfoque individualizado, que tenga en cuenta la salud y el estado físico general, la edad, el estilo de vida, así como las características físicas y los trastornos existentes de cada persona.
No existen rutinas de yoga universales: todos los ejercicios, su número, secuencia y duración deben adaptarse a la condición física del practicante. Por ello, las clases de yoga en grupos grandes, donde los alumnos tienen diferentes niveles de condición física y salud, y donde el instructor no puede supervisar la técnica de todos, suponen un riesgo especial.
Sin duda, una actividad física moderada bien elegida tiene un efecto beneficioso para el cuerpo humano. Sin embargo, dominar el yoga debe ser gradual, ya que de lo contrario la práctica puede volverse peligrosa.
Es fundamental no realizar ejercicios con dolor ni permitir una incomodidad significativa. Estas sensaciones son señal de que algo se está haciendo mal o de que se están sobrepasando las capacidades del cuerpo.
Bajo ninguna circunstancia las clases de yoga deben caracterizarse por la competencia ni por intentar impresionar a los demás con la propia fuerza y flexibilidad. Esto es especialmente cierto para los principiantes del yoga "entrenados" en otros deportes, que tienden a sobreestimar sus habilidades y se lesionan.