El yoga es una filosofía de vida integral y un sistema de práctica que puede traer cambios positivos a nivel físico, espiritual y mental, pero como todas las formas de ejercicio, requiere precaución en ciertos casos.
Beneficios del yoga
La práctica regular de yoga tiene muchos beneficios reconocidos científicamente:
Beneficios físicos:
Mayor flexibilidad y fuerza: Aumenta el rango de movimiento de las articulaciones y fortalece los músculos profundos.
Mejor postura: Reduce las molestias por errores posturales.
Mejora la circulación: Los ejercicios vasculares y las posturas relajantes ayudan al funcionamiento del corazón.
Alivio del dolor: Eficaz en el tratamiento del dolor de espalda crónico y del dolor articular (por ejemplo, artritis).
Mejor sueño: Te ayuda a conseguir un sueño más reparador.
Beneficios mentales y espirituales:
Reducción del estrés: Reduce los niveles de cortisol, alivia la tensión diaria.
Equilibrio mental: Ayuda a tratar la depresión y la ansiedad.
Mayor conciencia: mejora la concentración y aumenta la conciencia corporal.
Paz interior: Armoniza el sistema nervioso.
Contraindicaciones (riesgos) del yoga
En determinadas condiciones no se recomienda practicar yoga o solo puede hacerse de forma modificada:
Condiciones agudas: Enfermedades febriles, enfermedades infecciosas, diarrea aguda.
Lesiones y cirugías: Periodo de recuperación después de una cirugía o trauma.
Enfermedades crónicas graves:
Problemas cardiovasculares: Presión arterial extremadamente alta o baja, enfermedad cardíaca grave.
Problemas de columna: En caso de hernia discal u osteoporosis severa es necesaria la consulta médica.
Enfermedades articulares: Articulaciones inflamadas, cambios degenerativos.
Problemas oculares: Se deben evitar las posiciones invertidas en casos de glaucoma.
Embarazo: Durante el primer trimestre y durante las 6 semanas posteriores al parto, se recomienda mayor precaución y práctica de yoga (prenatal) especial.
Tratamiento psiquiátrico: En caso de estado mental inestable.
Consejos importantes:
El yoga no es una competición: evita la presión para realizarlo, ya que esto podría provocar lesiones.
Si no está seguro, consulte con un médico y comience siempre a hacer ejercicio con la ayuda de un instructor calificado.